Coronavirus y el cuidar a alguien con Alzheimer u otra demencia

por Lillian Valcárcel, trabajadora social

Considero que el momento en que se vive es único, sorprendente y en ocasiones aterrador. Este último pensamiento es el que debemos combatir y superar. Leo, oigo y veo muchas cosas de lo que está pasando a nivel mundial gracias a la tecnología de las comunicaciones. Al tener a cargo el cuidar a una persona con demencia tipo Alzheimer nos reta aún más en nuestro bienestar y el de esa persona. Entre las herramientas para sobrellevar este momento está el controlar los corajes y miedos a las frustraciones de esta experiencia, así como el querer seguir siendo útil. Les comparto algunas de las cosas que me están ayudando:

  • Mantener la conexión a través de la televisión, radio, internet y otros medios sobre las noticias oficiales, consejos y advertencias, para prevenir el contagio y en especial lograr el distanciamiento social compartido. Esté al tanto de las noticias de salud, escuche música, promueva el buen humor que no ridiculiza y comparta los mensajes que invitan a la solidaridad y a la oración compartida.
  • Buscar el llevar la rutina suya y la de esa persona a cargo. Trate de que ambos se sientan bien, valorando lo que les hace reír, lo que les agrada comer, oír, hablar y leer, y recuerden tomar sus medicamentos. Llame a su aseguradora de salud para ver cómo se pueden conseguir los medicamentos que necesita, y verifique que farmacias hacen entregas a domicilio. Todos y todas estamos buscando y procurando ser más empáticos y sensibles para dar buenos servicios ante la crisis.
  • Mirar a través de la ventana o el balcón nos ayuda a redescubrir cosas en nuestro ambiente que son bellas y dignas de admirarse.
  • Identificar personas afines a usted y a la persona que atiende que son significativas para llamarlos, escribirles, mandarles mensajes. Es momento de superar viejos rencores y decir a tiempo aquellas cosas que nos conectan positivamente. Sea agradecido y recuerde que de las palabras que más gustan es “dar las gracias”.
  • Permitir y solicitar ayuda cuando sienta que está llegando a su límite. Hay líneas de ayuda 24-7 como la línea PAS del gobierno (1-800-981-0023). Recuerde que no somos superhéroes, pero si contamos con súper personas que cuando menos pensamos nos dan ese aliento para seguir adelante. Aprender y rescatar actividades gratas: el pintar, dibujar, juegos de mesa, completar canciones, organizar las gavetas, ver álbumes de fotos y escribir historias de las mismas es bueno para nuestra mente y espíritu.
  • Seguir o inventar una rutina simple de ejercicios, ya sea sentados para seguridad o parados, siempre ayuda a nuestro corazón y a la mente.
  • Recursos prácticos